¡Alerta! Este virus está atacando a todos los niños pequeños causándoles síntomas muy fuertes, pero no te preocupes que aquí te diremos como prevenirlo

Así nos advierte que “el virus Coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus (que incluye también los virus de la poliomielitis y el virus de la hepatitis A), los cuales viven en el tracto digestivo de los seres humanos”.

Esta ponzoña que está dando mucho de que hablar, mayormente la forma de contagio más reconocida es cuando las personas tienen contacto con sus manos sucias hacia otra persona o que toquen alguna superficie que tenga varios días contaminada con heces.

El virus Coxsackie tiende a provocar unos síntomas muy parecidos a los de la gripe, pero un poco más leve, estos al pasar los días van desapareciendo sin necesidad de recibir ningún tratamiento, pero en algunos casos esta ponzoña tiende a provocar infecciones un poco más peligrosas.

Estos son algunos de los síntomas que puede provocar el virus Coxsackie: fiebre alta repentina hasta por tres días, dolor de cabeza y dolores musculares. También, dolor de garganta, malestar abdominal o náuseas. En algunas ocasiones, los niños no presentan síntomas.

En las zonas tropicales, las infecciones se producen durante todo el año, pero en climas más fríos los brotes del virus Coxsackie ocurren más a menudo en verano y otoño.

En la mayoría de los casos, los virus Coxsackie provocan síntomas leves parecidos a los de la gripe, que desaparecen sin tratamiento. Pero en algunos casos pueden generar infecciones más graves.

Los virus Coxsackie son muy contagiosos. Suelen propagarse de una persona a otra a través del contacto con manos sucias y superficies contaminadas con heces. También se pueden contagiar mediante las gotitas de líquido que se expulsan al estornudar o toser.

Ronchas en la palma de la mano

Cuando una comunidad se ve afectada por un brote del virus Coxsackie, el riesgo de infección es mayor entre los bebés y los niños menores de 5 años.

El virus se propaga con facilidad en contextos grupales, como los que se dan en los colegios, las guarderías o los campamentos de verano. La infección por el virus Coxsackie es más contagiosa durante la primera semana de enfermedad.

Signos y síntomas:

El virus Coxsackie puede producir una amplia variedad de síntomas. Alrededor de la mitad de los niños infectados por el este virus no muestran síntomas. Algunos niños tienen fiebre alta repentina, dolor de cabeza y dolores musculares. Otros presentan también dolor de garganta, malestar abdominal o náuseas.

Un niño infectado por el virus Coxsackie puede tener fiebre sin presentar ningún otro síntoma. En la mayoría de los casos, la fiebre dura unos 3 días y luego remite.

No solo causa fiebre, ya que este virus puede provocar varios síntomas muy diferentes que pueden afectar en diferentes partes del cuerpo, los cuales pueden ser:

Enfermedad mano-pie-boca: este es un síndrome que también es causado por el virus Coxsackie que puede provocar unas desagradables ampollas rojas y dolorosas dentro de la garganta, también puede ser en la lengua y las encías, el paladar duro y la cara interna de las mejillas, y no se nos olvide las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Como prevenir este virus:

La mala suerte es que por el momento no se ha inventado una vacuna capaz de poder prevenir la infección del Coxsackie. Lo que les recomendamos es que se laven bien las manos, ya que esta es la mejor manera para protegerse.

Es necesario que les adviertas a todos los miembros de tu familia para que se laven las manos constantemente y sobre todo después de ir al baño (en especial, en los lugares públicos), después de cambiar pañales, antes de las comidas y antes de preparar alimentos.

Otra cosa y es que cuando le compres algún juguete a tu bebé, debes de limpiarlo bien con un buen desinfectante, porque en la juguetería que estaba lo más probable es que haya pasado de mano en manos, porque este virus puede durar algunos días en estos y otros objetos.

Cuando los niños se contagian con el virus Coxsackie, este le puede provocar una infección tan incómoda que pueden durar varios días sin poder ir a la escuela o el colegio donde estudian, para evitar contagiar a sus compañeritos.

La infección de este ponzoña puede variar mucho su duración. Cuando se produce la fiebre, la temperatura del niño puede durar un aproximado de 24 horas en volver a la normalidad, pero en casos más complicados dura un promedio exacto de 3 a 4 días.

En cambio, cuando se produce la enfermedad mano- pie. Esta tiende a durar un aproximado de 2 a 3 días y la meningitis viral se extiende a 3 y 7 días dependiendo de la persona.

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