20 Cosas que sufre una mujer si está enferma por el amor de un hombre

Es una realidad muy dura y cruel. Pero sí existe la adicción a una persona y el APEGO SENTIMENTAL por completo a una relación tóxica e insalubre hasta puntos de sumisión e indignidad cero.

Aquí te dejo algunos síntomas que puedes sufrir si estás viviendo este problema tan serio:

No duermes bien en las noches.
Para nada tienes tranquilidad en los momentos de descanso, porque tu vida está sumergida en el apego y eso se resiente en tus horas de descanso.

Crees que no eres libre
No encuentras la forma de vivir sin depender de él y das por hecho que no tienes el derecho de ser libre y de tomar decisiones o realizar actos. Siempre sientes que tienes que dar explicaciones.

No vives tranquilamente.
Tu tranquilidad no está presente en tu vida, ya que al vivir en el apego, resides hora tras hora en una adicción que esta persona te crea. Y que según cómo lo mires, también te la creas tú misma. (Al fin y al cabo la adicción es tuya).

Crees que necesitas estar cerca de él en cualquier momento.
Piensas que necesitas estar siempre cerca de él, en relación a los demás puntos, tu vida, depende totalmente de él..

Crees que no podrías vivir sin él.
No te imaginas una vida sin esa persona tu lado, crees que tu existencia será pésima o de muerte en vida. “Eso es apego total”

Pasas más tiempo pensando en él que viviendo tu día a día.
Más de lo mismo, ya que en tu día a día sólo hay un pensamiento, “ÉL”, como si fueras un adicto a la heroína…

No rindes en tu trabajo, por problemas que no dejas de recordad de tu relación.
Tu trabajo hace tiempo que no lo desarrollas cómo es debido, porque tu cabeza no está nunca presente en lo que realizas. Dependes tanto de esa persona y te afectan tanto los problemas de pareja, que eres incapaz de ser independiente incluso en tu trabajo.

No eres feliz ni un día a su lado.
Si eres honesta contigo misma, te darás cuenta de que no eres feliz nunca a su lado. Es cómo vivir con una piedra en el zapato siempre, dia a dia y hora a hora…

Sufres, pero aguantas.
Sufres y aguantas y eso es uno de los motivos de estrés y de que no puedas dormir en las noches. Es totalmente insalubre y malo para ti.

Aguantas por miedo.
Aguantas este amor, por miedo a sufrir el desapego y porque crees que sin él no podrás ser persona y crees que pasarás a ser un monigote de la vida.

Tienes miedo porque dejas de ser tú misma a su lado.
A su lado pierdes la identidad y no sabes ni quién eres. Es tanta la adicción que a veces haces cosas que ni te reconoces a ti misma en dicho actos.

A su lado dejas de ser quien eras.
Por supuesto dejas de ser quien habías sido en relación al punto anterior.

Dejas por completo de proyectar metas personales.
Desde hace tiempo no sabes y se te olvida proyectar nada en tu vida. Tu único proyecto es tu pareja y soportarla.

Te olvidas de tus sueños.
Soñar ya no es lo tuyo y más bien lo único que vives son pesadillas, una tras otra…

Ya no sonríes por las pequeñas cosas.
Sin duda alguna, nada te hace sonreír porque estás tan metida en el apego, que las sonrisas son antónimo a dicho aferramiento.

Sólo sonríes cuando crees que lo contentas.
Tu sonrisa es pobre y falsa contigo misma. La usas de una forma ilusa pensando que contentas a tu pareja… Algo muy deprimente.

Te da incluso miedo comentar para no enojarle.
Vives cómo en una dictadura y expresarte cómo deseas no es precisamente algo que haces. Tienes miedo de que se enoje y te diga. ¡Callateeeeee…..!!!!! O te lastime de alguna forma….

Sabes que miente muchas veces y haces que no quieres verlo o saber de ello. No quieres afrontar las verdades.
Las verdades las conoces, pero vives en un auto-engaño constante que te mata por dentro, haces ver que todo está bien y sigues viviendo una ficción muy, muy pero que muy cruel y deprimente para ti.

Vives pendiente de sus palabras y sus deseos.
Sólo vives pendiente de sus ordenes y de lo que diga en cada momento y con un“si repetitivo” le das la razón en todo. Nunca eres participe de un deseo o idea propia en pareja.

No tienes vida. No vives…
Date cuenta que vivir así no es digno. Has perdido tu dignidad, y persona, y le estás entregando tu vida a una persona que a cambio sólo te pinta lágrimas en el alma; sonrisas falsas en tu rostro y sueños rotos en tu ser.

Lo primero que debes hacer es reconocer el problema y si no puedes por ti misma salir de tal adicción debes pedir ayuda y lo antes posible…

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